martes, 24 de mayo de 2011

Noches


Cuando no puedes dormir, esas noches en las que tumbado encima de la cama pasan los segundo, los minutos, las horas, mientras que tu sumergido en tu pequeño universo, sin querer le das vueltas y vueltas a tu cabeza.

Vueltas y vueltas a un problema que no tiene solución, a un sentimiento que por muy fuerte que sea sabes que nunca saldrá a la luz, otro que sabes que has perdido y que nunca más volverá a resurgir, en definitiva sentimientos que sin que nadie lo sepa son para nosotros como un pequeño cuchillo dándole puñaladas a nuestro corazón.

Intentamos dejar de pensar en nuestros sentimientos, intentamos desconectar nuestro corazón del cerebro, siempre sin éxito, y mientras tanto giramos y giramos en nuestra cama mientras miramos al techo.
Quizás esperando un milagro, que todo se solucione o quizás el dormirnos pronto para así aunque sea por un par de horas dejar de pensar.

Siguen pasando los minutos y seguimos sin poder conciliar el sueño, ahora estamos en frente del ordenador, donde al no poder dormir intentamos pasar el rato e intentar desconectar de nuestros sentimientos hablando con alguien, pero es inútil, todo te recuerda a esa persona.

Ya no sabes que hacer, te levantas de la cama y te asomas a la ventana. Hace calor pero sopla una brisa agradable, poco a poco con la brisa empiezas a mirar al horizonte y entonces cierras los ojos y crees que por fin se han ido esos pensamientos, que por fin has dejado de darle vueltas a la cabeza, pero de repente otra marea de pensamientos inunda tu cabeza. Ahí están otra vez, como los guerreros en las batallas, al pie del cañón.

Vuelves a la cama y vuelves con el ritual de girar de un lado para otro intentando olvidar esos pensamientos, te quedas quieto un momento, miras un punto fijo del techo de tu habitación y en ese momento, sin que llegues a darte cuenta te has dormido.
Después de horas y horas de lucha con tu cabeza por fin lo has conseguido, una noche más el cansancio ha podido con tu cabeza, la batalla esperará hasta la siguiente noche.

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